Con frecuencia, las empresas de la Industria y el Comercio siguen considerando la logística como un mal necesario en el ciclo de vida del producto. No obstante, aquellos que la entiendan como una promesa de servicio, lograrán una ventaja competitiva duradera.
Un uso eficiente de la logística ayudará a las empresas de la Industria y el Comercio a cumplir su promesa de suministro frente al cliente y a afianzarse como socio de confianza. En el segmento de productos de consumo, ya ha irrumpido este cambio de paradigma, que se muestra con mayor claridad, por ejemplo, a través del «Unboxing»: el proceso destinado a asegurar un suministro inteligente y duradero y un embalaje sencillo dan desde hace tiempo una imagen positiva de la marca. La logística, como elemento integrante de una cadena de suministro eficiente, encierra el potencial de cambiar sectores completos e incluso los patrones establecidos en el comportamiento de compra. Y las razones son obvias, pues la comodidad, la variedad de productos y la rapidez son cada vez más importantes para el cliente.
Con la integración del comercio electrónico en el segmento de productos de consumo han surgido empresas con nuevas cadenas de suministro que tienden a elevar las expectativas de servicio del consumidor. Ejemplos de ello serían el servicio de entrega de bebidas «Flaschenpost» o el fabricante de colchones «Bett1.de». Se trata de dos empresas que con solo una promesa de prestar un servicio logístico revolucionan sectores enteros. Pues, en estos modelos, los clientes saben exactamente cuándo se les hará entrega de la mercancía, quién hará esta entrega y dónde se encuentra el conductor en ese preciso momento: pedidos fáciles con el embalaje óptimo y entregados «just-in-time». Los datos del usuario recopilados en el transcurso del proceso optimizan, a su vez, los procesos de suministro y almacenaje de las empresas, puesto que los datos empíricos permiten prever mejor las horas punta, los productos y los volúmenes. Las cadenas de suministro han dejado de ser exclusivamente centros de costos. También pueden constituir objetivos en estrategias de mercado por su carácter flexible y su capacidad de adaptación dinámica a los cambios del mercado.
Tradicionalmente, por logística se entiende la planificación, el diseño, el desarrollo y el control integrados y orientados hacia el mercado de los flujos de materiales y sus correspondientes flujos de información. Si por logística se entiende servicio y por promesa el desarrollo fluido de un proceso, el objetivo es optimizar la calidad, el tiempo y los costes en el marco de la promesa de servicio. En tal caso, su impacto se haría patente especialmente en la facturación, la fidelización del cliente y la captación de nuevos clientes.
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Estos cinco consejos pueden servir de punto de partida:
La información sobre el origen de las mercancías reviste cada vez más importancia para el consumidor. Tanto si se trata de agricultura sostenible, la producción eficiente en recursos, los envíos neutrales en carbono o el embalaje respetuoso con el medio ambiente, la sostenibilidad influye cada vez más en las decisiones de compra. Publicitar estas características o incluir un sello o certificación de estos productos puede ayudar al cliente en la búsqueda de este tipo de productos.
Tanto si las empresas desean apoyar al cliente en la gestión de sus procesos logísticos externos o pretenden revalorizar su logística con la promesa de aportar servicio, pueden ofrecer al cliente un valor añadido con el uso de productos digitales y servicios adicionales. Será determinante que los medios digitales contribuyan a una mayor eficiencia, es decir, que ayuden a reducir costes y a gestionar mejor los recursos.
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